En los últimos años, la investigación médica ha comenzado a mirar los la nocturia, no solo como un síntoma molesto, sino como un marcador de salud global.
Un estudio longitudinal japonés (Nakagawa et al., Journal of Urology, 2010) evaluó a más de 1.000 adultos durante un periodo de 10 años. Los investigadores encontraron que las personas que se levantaban dos o más veces por noche para orinar tenían un incremento del 20% en el riesgo de mortalidad por cualquier causa, incluso tras ajustar por factores como edad, hipertensión, diabetes y enfermedades cardiovasculares.
El mecanismo detrás de esta asociación aún se estudia, pero se plantea que la nocturia:
-Podría ser un indicador temprano de insuficiencia cardíaca o renal.
-Alteraría los ritmos circadianos y la arquitectura del sueño, afectando la salud metabólica.
-Estaría vinculada con deshidratación crónica o trastornos hormonales como el déficit de vasopresina nocturna.
Otro estudio, este Norteamericano y de seguimiento a largo plazo, el estudio Association of nocturia with cardiovascular and all-cause mortality: a prospective cohort study with up to 31 years of follow-up” (Min Chen, Wangan He et Al, Frontiers in Public Health, 2023) con 13.862 adultos en EE. UU. y con un tiempo de seguimiento de hasta 31 años relaciono el número de micciones nocturnas o de nocturia (de 1 o más) y su relación con la mortalidad por causas cardiovasculares y de mortalidad por cualquier causa con los siguientes resultados:
Riesgo de mortalidad por cualquier causa:
1 micción: HR 1.12 (IC 95 %: 0.90–1.39)
2 micciones: HR 1.54 (IC 95 %: 1.23–1.93)
≥3 micciones: HR 2.48 (IC 95 %: 1.81–3.40)
Riesgo de mortalidad cardiovascular:
1 micción: HR 1.22 (IC 95 %: 0.997–1.49)
2 micciones: HR 1.47 (IC 95 %: 1.13–1.91)
≥3 micciones: HR 1.96 (IC 95 %: 1.52–2.53)
(HR o hazard ratio, o razón de riesgo. Un HR de un es sin ningún riesgo asociado a la conducta, 2 es el doble de riesgo y 0.5 de la mitad y así…..)
Estos hallazgos refuerza la idea de que no debemos normalizar levantarnos varias veces por la noche para orinar. La nicturia no es solo un problema urinario: es una señal que el cuerpo envía para decir que algo más puede estar ocurriendo.
En consulta, el abordaje debe ir más allá de “beber menos antes de dormir”: requiere investigar la causa de fondo, valorar factores de riesgo cardiovascular y orientar cambios de hábitos que mejoren la salud global.