Mitos sobre el Tacto Rectal y la consulta urológica

Para empezar, debo dejar claro que, el tacto rectal (TR) TODAVÍA es una herramienta de gran valor clínico (de ayuda para el médico al momento de realizar un diagnóstico) y que algunos urólogos aún lo practicamos a pesar de habernos dejado llevar por la rapidez con la que a veces el sistema nos obliga a atender a los pacientes y las muchas herramientas tecnológicas con las que contamos hoy en día.

Lo más importante que debo aclarar (como médico que nunca ha recibido un TR) es que en el 99.9% de los casos, debería ser un procedimiento que, en el peor de los casos, será incómodo o molesto, pero nunca (o casi) doloroso. Salvo enfermedades proctologicas (rectales) específicas (estrecheces anales, cirugías rectales recientes, enfermedad hemorroidal activa o infecciónes como fístulas perianales agudas) , y durante las cuales, siempre puede el paciente solicitar, diferir o rechazar el TR, este debería ser en el peor de los casos, incómodo, más nunca doloroso.

Así mismo, debo aclarar también que consulta urológica no es igual a TR. Por ejemplo, las mujeres, rara vez, necesitarían un TR como parte del examen físico urológico en la consulta.

Al igual, debo dejar MUY CLARO que el TR no es obligatorio y siempre debe ser practicado bajo el consentimiento del paciente!

Ahora, si necesita tanto protocolo e involucra tanto tabú, en pleno siglo XXI, es necesario? Es de verdad útil?

Las respuestas serían “depende” y “Si” respectivamente

Depende? Si, depende de si los síntomas que nos llevan a consulta, involucran al tracto urinario inferior y/o pueden hacernos sospechar de una enfermedad prostatica. En este caso, conocer las características de esta glándula, con un TR adecuado, es extremadamente útil y puede ahorrarnos tiempo de espera de exámenes o permitirnos adelantar otros métodos diagnósticos.

Es útil? Extremadamente! Cuando de inicio el paciente no trae consigo otros exámenes complementarios, conocer las características de la próstata nos aporta información muy útil y sobre la cual podemos tomar decisiones tempranas.

En conclusión, solo tus síntomas y tú pueden decidir si el TR formará parte de tu consulta urológica. Y que, si estás decidido a no realizarte el TR, tu consulta urológica puede llevarse a cabo de manera perfectamente normal!

Lo importante es que vayas a consulta, lo demás, lo hablaremos en la misma 😉

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